En el Día Mundial del Pingüino que se celebra cada 25 de abril, WCS Argentina comparte las investigaciones científicas más recientes que muestran cómo esta especie En Peligro de Extinción en Argentina permite detectar cambios en el océano. Los estudios también generan información clave para su conservación en un contexto de crisis climática y de biodiversidad, como la planificación de áreas marinas protegidas.
Pingüino penacho amarillo. Crédito: Shutterstock.
24 de abril de 2026 – El pingüino penacho amarillo (Eudyptes chrysocome) es una de las especies más sensibles a los cambios del ambiente marino. Con su característico plumaje blanco y negro, penacho amarillo, ojos rojos y comportamiento activo entre las rocas, habita en el sur del Mar Argentino, donde cumple un rol clave como especie centinela: por cómo vive, se alimenta y se desplaza, permite detectar y entender los cambios que están ocurriendo en el ecosistema marino.
Según los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) para evaluar el riesgo de extinción de las especies, esta especie está categorizada como En Peligro en Argentina, y como Vulnerable a nivel global. Sus poblaciones enfrentan múltiples amenazas, entre ellas el cambio climático, que altera la temperatura del océano, la disponibilidad de sus fuentes de alimento y la sincronización de su ciclo reproductivo. Además, eventos extremos de calor pueden generar alta mortalidad de pichones.
En Argentina, esta especie se reproduce en el Parque Interjurisdiccional Marino Isla Pingüino (Provincia de Santa Cruz), en la Reserva Provincial Isla de los Estados y Archipiélago de Año Nuevo (Provincia de Tierra del Fuego e Islas del Atlántico Sur) y en las Islas Malvinas, donde muestran tendencias poblacionales variables, lo que refuerza la necesidad de contar con información científica sostenida en el tiempo.
El pingüino penacho amarillo forma parte de un conjunto de especies prioritarias incluidas en el Programa Centinelas de WCS Argentina, una iniciativa que organiza y fortalece el monitoreo a largo plazo de especies clave de los ecosistemas costeros y marinos, llevado adelante por investigadores asociados. Otras especies centinelas monitoreadas son el flamenco austral, el elefante marino del sur, el pingüino de Magallanes, la ballena jorobada, y los tiburones cazón y gatuzo, entre otras.
“Este programa es el resultado del trabajo colaborativo en Argentina entre científicos del sistema nacional (CONICET y universidades) y WCS, y tiene como principal objetivo apoyar la toma de decisiones de autoridades y gestores en el manejo y la conservación de especies y ecosistemas. Definimos indicadores, como el número de nidos activos o el éxito reproductivo, que al registrar cambios sostenidos nos alertan de cambios ecosistémicos que, de otro modo, podrían pasar inadvertidos. Esta información es clave para el manejo adaptativo, especialmente en un contexto de crisis ambiental y cambio climático”, explica Valeria Falabella, directora de conservación costero-marina de WCS Argentina.
Pingüinos penacho amarillo. Crédito: AdobeStock.
Ciencia para entender y anticipar cambios
Puntualmente, a través del trabajo conjunto con instituciones científicas como el CADIC-CONICET en Tierra del Fuego y la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA) en Santa Cruz, WCS Argentina apoya proyectos de investigación que generan evidencia clave para evaluar el estado de conservación y diseñar estrategias para proteger al pingüino penacho amarillo.
Un estudio publicado en 2026 en Journal for Nature Conservation, basado en el monitoreo de individuos con GPS de alta resolución durante 4 temporadas, evidencia una alta exposición a múltiples estresores concurrentes durante la reproducción, donde contaminantes, enfermedades y el cambio climático emergen como amenazas dominantes que requieren enfoques integrados de conservación.
Otra publicación de ese mismo año en Frontiers in Marine Science señala que especies ampliamente distribuidas como el penacho amarillo presentan una exposición variable al cambio climático, resaltando la necesidad de enfoques que integren exposición, sensibilidad y capacidad adaptativa.
“Estos trabajos muestran que el pingüino penacho amarillo enfrenta tanto múltiples estresores locales como los efectos del calentamiento oceánico, cuya incertidumbre condiciona su futuro. Estas presiones combinadas configuran una vulnerabilidad dinámica y compleja, que exige enfoques integrados para su conservación”, sostiene la Dra. Andrea Raya Rey, investigadora de CADIC-CONICET, asociada a WCS Argentina.
Una investigación de 2025 en Journal of Ornithology muestra que en años más cálidos los pingüinos modifican sus áreas de alimentación, volviéndose más vulnerables a los cambios en las condiciones oceánicas, al menos a corto plazo, pero también más útiles como indicadores de cambios en el ecosistema a largo plazo.
“Por su sensibilidad a estos cambios y su amplia distribución, esta especie no solo es vulnerable, sino también una fuente estratégica de información: lo que ocurre con el penacho amarillo permite anticipar lo que puede suceder con otros componentes del ecosistema marino”, enfatiza el Dr. Esteban Frere, investigador del Centro de Investigaciones Puerto Deseado, UNPA-CONICET, asociado a WCS Argentina.
Pingüinos penacho amarillo. Crédito: AdobeStock.
Frente al cambio climático, áreas protegidas resilientes
Para evaluar los efectos del cambio climático en el Mar Argentino y su entorno, WCS Argentina promovió un estudio liderado por investigadores del CONICET-CIMA entre 2023 y 2025 que analiza las tendencias y proyecciones climáticas. Los resultados indican que el calentamiento del mar será generalizado hacia mediados y fines de siglo, y que algunas áreas protegidas podrían volverse particularmente vulnerables.
Este informe es un primer paso para la identificación de zonas críticas y posibles refugios climáticos, aportando conocimiento relevante para diseñar estrategias que fortalezcan la resiliencia del mar y sus ecosistemas, como la creación y la implementación efectiva de Áreas Marinas y Costeras Protegidas (AMP).
En paralelo, investigaciones científicas respaldadas por WCS Argentina refuerzan el rol de las AMP como herramientas clave de conservación. Un estudio publicado en 2024 en Progress in Oceanography, realizado por investigadores del CADIC-CONICET junto a instituciones internacionales, analizó el uso de distintas AMP del Atlántico Sudoccidental por parte de pingüinos penacho amarillo de Isla de los Estados. Los resultados muestran que estas áreas no solo protegen sitios puntuales, sino que también funcionan como corredores hacia zonas clave de alimentación, como el Frente Polar Antártico, evidenciando la importancia de evaluar su diseño y conectividad en un contexto de cambio climático.
“Las AMP son herramientas clave para la protección de ecosistemas y especies. La incorporación de ciencia climática en el diseño y manejo de las áreas permite fortalecerlas también como herramientas para la resiliencia climática. Por eso, debemos anticiparnos a los cambios. Y para eso necesitamos ciencia, monitoreo sostenido y una estrategia espacial que integre el cambio climático en la gestión y protección del mar”, remarca Falabella.
Desde sus primeras etapas de vida y hasta sus extensos viajes en los océanos australes, el pingüino penacho amarillo evidencia los desafíos que muchas especies están enfrentando. Como especie centinela, nos demuestra que los impactos del cambio climático ya son visibles y que entenderlos anticipadamente es clave para actuar a tiempo.
Pingüinos penacho amarillo. Crédito: Depositphotos.
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