Otras especies


Loro Barranquero

Generalmente en parejas que se reúnen para formar bandadas, el loro barranquero se reproduce en colonias en acantilados, donde cada pareja excava un túnel que termina en una cámara de anidación. La colonia en El Cóndor, en la costa de la Patagonia en la provincia de Río Negro, es la colonia más grande de todas las especies de loros del mundo.

Desafíos
Los loros barranqueros están amenazados por la pérdida de hábitat destinado a la agricultura en varias áreas de su distribución. Además, los plaguicidas causan defectos de crecimiento en las aves y el disturbio humano en las colonias puede afectar el éxito reproductivo.

Nuestro trabajo
Trabajamos para lograr la protección formal de la colonia de loros barranqueros de El Cóndor y la conservación del Monte, hábitat importante para la supervivencia de las aves que se reproducen allí.



Choique

El choique es un ave de tamaño grande, no voladora—el segundo herbívoro más grande después del guanaco en la estepa patagónica y andina. Los machos se hacen cargo del nido donde varias hembras ponen sus huevos, y cuidan de hasta 25 pichones. Las poblaciones de choiques han disminuido dramáticamente en muchas áreas en décadas recientes.

Desafíos
Las posibles causas de la disminución del choique son la competencia con el ganado por alimento y agua, la caza y la recolección de huevos, y el aumento de la depredación y consumo de huevos por depredadores nativos. Estas grandes aves habitan territorios extensos, y prácticamente ninguna área protegida en Argentina es lo suficientemente grande como para albergar una población demográficamente viable. La especie se encuentra en densidades tan bajas en muchas áreas que ya no es una presa importante para los carnívoros nativos.

Nuestro trabajo
Trabajamos para expandir y mejorar el manejo de áreas protegidas en toda la Patagonia, para asegurar el hábitat y proteger a los choiques de la caza ilegal. Por fuera de las áreas protegidas, trabajamos con los productores ganaderos para ayudarles a obtener la certificación de sus productos si se comprometen a no matar choiques y a otros animales silvestres y a no recoger sus huevos. También desarrollamos métodos para monitorear poblaciones a lo largo de grandes territorios.



Flamencos

De las seis especies de flamencos en el mundo, cuatro están restringidas a las Américas, y de éstas, tres se encuentran en América del Sur. Dos especies viven en salinas y lagos de agua dulce de los Andes en Perú, Bolivia, Chile y Argentina. El estado de conservación de todas las especies de América del Sur es preocupante.

Desafíos
La destrucción del hábitat por grandes operaciones mineras y el uso de agua dulce de los lagos para pueblos y ciudades, son las amenazas más graves para los flamencos en los altos Andes. El disturbio en las colonias por personas, animales domésticos, gaviotas y especies introducidas, como el jabalí europeo, son también amenazas graves para las tres especies.

Nuestro trabajo
Para asegurar poblaciones saludables de las tres especies de flamencos en Sudamérica, monitoreamos las colonias reproductivas y evaluamos sus amenazas. También trabajamos con los gobiernos para promover la creación y fortalecimiento de áreas protegidas en lagunas clave, y ayudamos a crear conciencia sobre las amenazas que enfrentan estas especies de aves únicas y espectaculares.


Gaviotas y gaviotines
Tres especies de gaviotas y cuatro especies de gaviotines se reproducen en la costa patagónica. La gaviota más abundante es la gaviota cocinera, que se distribuye ampliamente por toda la región y ha mostrado grandes aumentos poblacionales, resultando en conflictos con humanos y otra fauna costera. La gaviota de Olrog, por otra parte, es relativamente rara y se reproduce en un puñado de pequeñas colonias en la costa sur de la Provincia de Buenos Aires y el Golfo San Jorge en Chubut. Esta es la única especie de gaviota amenazada en el Cono Sur. La gaviota austral cría en colonias compactas, generalmente asociadas a colonias de aves y mamíferos marinos, ya que aprovecha los restos de comida que caen cuando las aves alimentan a sus crías y los excrementos de lobos marinos. El gaviotín sudamericano es la especie más abundante de gaviotín y forma grandes colonias costeras, a menudo de varios miles de parejas. Los gaviotines real y pico amarillo se reproducen a menudo en pequeñas colonias compactas con sus nidos entremezclados, llegando a 10 nidos por metro cuadrado. El gaviotín pico grueso anida en pocos lugares de la costa norte de la Patagonia.

Desafíos
La gaviota de Olrog tiene un rango de distribución limitado y comportamientos de alimentación especialistas que la hacen vulnerable a la degradación y contaminación del hábitat costero. El disturbio humano en las colonias es también una preocupación. Todas las especies de gaviotines son vulnerables a las actividades pesqueras que reducen las fuentes de alimento,y son altamente sensibles al disturbio en sus colonias.

Nuestro trabajo
Monitoreamos poblaciones de gaviotas y gaviotines en la costa, contribuyendo a la planificación espacial de las áreas marinas protegidas y a la reducción de conflictos con actividades humanas, particularmente en relación con la amenazada gaviota de Olrog. Además, proporcionamos información que es empleada por autoridades gubernamentales para el manejo de residuos urbanos y pesqueros en Patagonia. También colaboramos proporcionando recomendaciones de manejo para reducir las interacciones negativas entre gaviotas y gaviotines y otras especies.


Mara
La mara, o liebre patagónica, es un roedor grande de la familia del cobayo o conejillo de indias, pero se parece más a un ciervo o antílope pequeño. Habita sólo en las zonas áridas de Argentina y es monógama, formando parejas que perduran hasta la muerte de uno de los integrantes. Para protección de depredadores, a menudo forman madrigueras comunales, donde las crías de hasta 20 o más parejas se mantienen juntas al cuidado de algunos adultos.

Desafíos
Ovejas, cabras y liebres europeas introducidas han sobrepastoreado su hábitat, compiten con ellas por forraje y las exponen a enfermedades y parásitos. Las maras también son cazadas por los humanos y por sus perros, y parecen haber disminuido un 30% en algunos sitios en los últimos diez años.

Nuestro trabajo
Las maras se benefician de nuestro trabajo con productores ganaderos para mejorar el hábitat, ayudar a que los ganaderos obtengan mayores ingresos con rebaños más pequeños y saludables, y para reducir la caza.