Los tiburones desempeñan un papel fundamental en los ecosistemas marinos, pero llevan décadas siendo sobreexplotados por la pesca deportiva y comercial. La organización WCS Argentina difundió una serie de fichas informativas para concientizar a los pescadores deportivos que aún pescan con sacrificio sobre la situación de estas especies y promover que en caso de capturarlos los devuelvan vivos al mar.
El escalandrún es uno de los grandes tiburones que habita las aguas costeras del Océano Atlántico Sudoccidental, desde Espíritu Santo en Brasil, hasta el sur de la provincia de Buenos Aires en Argentina. La especie está categorizada como Críticamente Amenazada y en la región su población se redujo un 90% en los últimos 40 años. Ficha informativa desarrollada por WCS Argentina.
14 de julio de 2026 – En el Día Internacional de Concienciación sobre los Tiburones, que se conmemora cada 14 de julio, la organización de conservación de la naturaleza WCS Argentina difunde fichas informativas sobre tiburones amenazados de extinción orientadas principalmente a los pescadores deportivos que son parte o se quieran sumar al programa “Conservar Tiburones en Argentina”. La serie abarca cinco tiburones presentes en la costa del Mar Argentino: gatuzo (Mustelus schmitti), gatopardo (Notorynchus cepedianus), cazón (Galeorhinus galeus), bacota (Carcharhinus brachyurus) y escalandrún (Carcharias taurus).
Conservar Tiburones en Argentina es una iniciativa de ciencia ciudadana que WCS Argentina lleva adelante desde 2013 junto al Museo de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de La Plata y el Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, buscando reemplazar la pesca con sacrificio por la pesca con marcado y devolución al mar por parte de pescadores deportivos. Hasta el momento se sumaron a la iniciativa más de 240 pescadores deportivos y guías de pesca de Buenos Aires, Río Negro, Chubut y Santa Cruz. Se estima que lograron alrededor de veinte mil devoluciones de tiburones al mar, de los cuales cerca de 4.000 poseían marcas para su monitoreo, y se registraron 55 recapturas, generando información en algunos casos inéditas, esencial para el desarrollo de estrategias de conservación y manejo.
El programa Conservar Tiburones en Argentina capacita a los pescadores y entrega marcas y anzuelos circulares para promover la pesca con marcado y devolución con vida al mar de los tiburones. Imagen: pescador Gabriel Gray en Bahía Creek, Río Negro, realizando pesca con marcado y devolución de un tiburón bacota. Crédito: Proyecto Conservar Tiburones en Argentina.
"Estamos acompañando un cambio de paradigma en la mirada que los pescadores tienen de los tiburones. A lo largo de los años, notamos un mayor compromiso motivado en parte por el acceso a la información sobre el rol esencial de estas especies en el mar y su vulnerabilidad frente a la presión pesquera. Por otro lado, los datos que obtenemos de los tiburones que ellos marcan nos permite comprender sus movimientos y mejorar las estrategias para su protección”, explica Juan Martín Cuevas, coordinador de conservación de tiburones y rayas de WCS Argentina.
Tiburones costeros que necesitan protección
En el Mar Argentino hay 55 especies de tiburones que viven o migran en distintas épocas del año y el 71% de ellas enfrentan un riesgo de extinción extremadamente alto en estado silvestre. Algunas son de distribución mundial como el cazón y el escalandrún. Lo que es aún más preocupante, es que el 53% de las especies amenazadas son endémicas de esta región, como el gatuzo, lo que significa que su extinción aquí las borraría del planeta.
La confluencia de fuentes de presión pesquera agrava su estado de conservación. Aunque generan impactos diferenciados, tanto la pesca comercial -industrial y artesanal- y en menor medida la pesca recreativa/deportiva, representan la mayor amenaza para los tiburones en todo el mundo.
Por ser especies de lento crecimiento y tener reproducción sexual tardía y baja fecundidad -poca cantidad de crías por cada gestación- las poblaciones de tiburones no logran equilibrar y recuperarse de la intensa explotación a la que están expuestos. Imagen: Tiburón cazón. Crédito: Andy Murch.
“Desde WCS Argentina articulamos esfuerzos con todos los actores involucrados. En relación a la pesca comercial, impulsamos prácticas sostenibles en pesquerías de pequeña escala y trabajamos para fomentar regulaciones nacionales e internacionales que protejan a estas especies en toda su área de distribución. Y a través de la ciencia ciudadana trabajamos con los pescadores deportivos para proteger especies presentes en las costas”, explica Cuevas.
En el marco del programa Conservar Tiburones en Argentina se llevan adelante acciones de capacitación y concientización a pescadores y otros actores clave sobre la importancia de proteger a estas especies.
Las nuevas fichas informativas buscan ser un recurso útil y fácil de chequear desde los teléfonos de los pescadores cuando están en la costa o en el mar. Contienen información para ayudar a la identificación de los tiburones en caso de capturarlos y que los puedan devolver vivos al mar. También les permite compartir esta información con otros pescadores, aunque no sean parte del programa. Las fichas detallan las características distintivas de cada especie, como talla y color, zonas de distribución, tips de identificación, y nivel y causas de amenaza de cada una.
"Desde hace varios años se está generando un cambio grande en la pesca de tiburones costeros. Hoy hay mucha más información, y la gente está más consciente de lo importantes que son los tiburones, gracias al trabajo de especialistas y organizaciones que se dedican a cuidar estas especies, que son tan vulnerables como magníficas. Y somos varios los guías y pescadores que estamos sumando nuestro esfuerzo, desde el lugar que nos toca, para cuidar el océano, a estos animales y a todo lo que ellos mantienen en equilibrio", cuenta Juan Dibbern, guía de pesca de Claromecó, Buenos Aires.
El gatuzo es uno de los tiburones endémicos del Océano Atlántico Sudoccidental. Su estado es alarmante; según datos publicados por la IUCN, en las últimas cuatro décadas su población disminuyó más del 90%. Además, se trata de una especie con baja fecundidad y reproducción tardía, cuyas hembras paren a partir de los 8 años de 1 a 10 crías por año. Ficha informativa desarrollada por WCS Argentina.
LINKS RELACIONADOS:
CONTACTOS DE PRENSA: